Costó pero se llegó, con emoción y sacrificio el vóley femenino de San Lorenzo consiguió, por segundo año consecutivo, llegar a la final de la liga Nacional donde enfrentará a Boca Juniors.
La semi había comenzado en Santa Fe con un duro revés para las Matadoras. Las santanfecinas se habían puesto en ventaja en su casa, ganando el partido por 3 a 2 y de esa manera llegaban al Pando con ventaja. Comandadas por Cheli Allende, el ciclón se llevó el primer set 25 a 22, aunque el nerviosismo y la ansiedad se hacían notar. Muchos puntos se perdieron por errores en el servicio, lo que sería determinante y recurrente durante toda la noche del sábado.
El segundo set hacía notar la tranquilidad en el equipo azulgrana y como en las mejores noches, el equipo de Gallego se llevaba el segundo capítulo por 25 a 16. El rival mediante el apoyo de su gente, se hizo fuerte en Boedo y descontó en el tercer set. Finalmente las matadoras se llevaron el partido por 3 a 1 empatando la serie, mientras tanto desde la Boca se confirmaba que el xeneize ya era finalista.
El domingo se corrigieron los errores, todos los saques dentro de la cancha, la defensa en la línea de fondo bien plantada y dejando la pelota limpia para que; tanto Cheli como Martinelli armen el ataque azulgrana y Bulaich, López, Farriol y Castro rematen y se grite cada tanto como una victoria, como el pase a la gran final.
Las matadoras festejaron junto al público del pando la clasificación a una nueva final
Fue otra noche épica en el Pando, las Matadoras vencieron 3 a 0 Villa Dora y el próximo jueves 11 de abril se volverá a medir frente a Boca, reeditando las finales del año pasado por la liga nacional y metropolitana.
La heroína de la noche, vitoreada por todo el Pando, fue Cheli Allende. Premio, un mimo para la armadora del ciclón que fue la mejor jugadora del fin de semana y ya se prepara para la gran revancha, el jueves en Boedo. ¡Vamos las pibas!