El ex lateral- volante de San Lorenzo, Aureliano Torres, dialogó en los micrófonos de «La Cicloneta», por AM 1050 Radio Guemes, y se refirió a a su paso por el club y a su actualidad como entrenador de inferiores.
«Cuando llegué, San Lorenzo venía de un año muy malo. Por suerte pudimos salir campeones en el primer torneo y eso nos ayudó muchísimo», remarcó el paraguayo.
Además, elogió a ese plantel que obtuvo el Torneo Clausura 2007: «El San Lorenzo de Ramón marcó una etapa muy importante. Más allá del título, lo que generaba él, nos ayudó muchísimo. Ese equipo fue muy completo».
Aureliano vistió la camiseta azulgrana durante cuatro años y medio. Debido a su regularidad era convocado permanentemente a la Selección guaraní: «Tengo los mejores recuerdos de San Lorenzo, casi toda mi vida de jugador se la debo al club. Tuve la posibilidad de jugar un Mundial y dos Copas Americas», aseguró.
«En el gol contra Boca había un poco de viento y eso ayudó. Pero el momento no era fácil, así que esa pequeña ayuda nos alivió un poco. El triunfo ante Boca se disfruta más. Mis amigos recuerdan siempre el gol, fue el más lindo que hice en mi carrera. El rival, el momento y el club donde lo hice lo hacen especial», destacó.
Por otro lado, el ex jugador de Real Murcia, Toluca, Peñarol y Sol de América, entre otros, opinó sobre sus compatriotas que militan en el «Ciclón»: «(Adam) Bareiro es un terrible jugador que tiene que darse cuenta que puede ser mucho más útil. Tiene todo el potencial para ser el 9 de la Selección de Paraguay».
Siguiendo con este tema, el oriundo de Luque añadió: «Me encantan los Romero, especialmente Óscar porque es zurdo».
«Todos sentíamos que (Diego) Simeone iba a hacer esa carrera. Es fantástico. Nos sentíamos muy bien por la forma de entrenamiento. El profe Ortega es el número 1 también», recalcó sobre el DT del Atlético Madrid que lo dirigió en Boedo.
Por último, el zurdo habló sobre su actual labor en las categorías formativas de Guaraní: «Hasta que dejé de jugar no tenía pensado ser entrenador, cuando empecé a entrenar las divisiones menores, me empezó a gustar. Así como en algún momento soñé con jugar en Argentina, por qué no soñar ahora con dirigir», cerró.