El ex jugador de San Lorenzo, Claudio Fabián García, habló en los micrófonos de San Lorenzo de América Multimedio (por Radio Trend Topic), y recordó al equipo histórico de Los Camboyanos, y analizó las diferencias con el fútbol actual.
El 7 de septiembre de 1986 nacieron Los Camboyanos: San Lorenzo derrotaba 1-0 a Independiente en Avellaneda con gol de Walter Perazzo, uno de los triunfos más recordados y festejados por la parcialidad azulgrana. Jugadores con un enorme sentido de pertenencia, que les tocó pasar una de las peores crisis económica e institucional del club, ya que no podían entrenarse en condiciones, no tenía cancha, no percibían sus salarios, no tenían agua caliente en las duchas, y pese a esto dejaban el alma en cada pelota.
Fabián García era uno de los emblemas de aquél equipo místico que quedó eternamente en la memoria de los sanlorencistas: «Hoy estuve viendo imágenes de ese partido, hicimos un primer tiempo fantástico, fue un táctico espectacular porque no pasamos la mitad de cancha. Creo que la gente reconoce el corazón que tenía el equipo y que era en un momento complicado del club y seguimos jugando. Había muchos chicos del club, estaba Blas (Giunta), Leo (Madelón), Cousillas, Zandoná, yo, había un sentido de pertenencia importante».
Y, continuó: «En ese momento no tomamos consciencia de lo que estábamos haciendo pero lo hacíamos con el corazón. Creo que nacimos desde la necesidad, de administrar pobreza, no había alcohol por si te cortabas, en invierno entrenábamos con ropa que no abrigaba».
«Fuímos los últimos amateurs, nos ganamos el corazón de la gente que tiene un valor incalculable».
Ante la pregunta sobre si en esa época se ganaba dinero en el fútbol, el ex volante de contención respondió: «Eran otros contratos, yo me fuí de San Lorenzo después de haber jugado cuatro temporadas porque en el medio me fuí a Belgrano de Córdoba, me fuí con una mano atrás y otra adelante. Con la primera plata que gané le arreglé la casa a mis viejos y después me compré un autito, de hoy sería de tres, cuatro años atrás».
Respecto a qué le motivaba para seguir dejando todo pese a las adversidades, el ex mediocampista de Lanús, Almirante Brown, Boca Unidos, Textil Mandiyú y Guaraní Antonio Franco y Universidad de Chile, comentó: «Mi abuelo era hincha de San Lorenzo, mi viejo me llevaba de la manito a la cancha, él lloraba cuando perdía San Lorenzo, a mí me motivaba jugar en San Lorenzo por la alegría de mi viejo de verme jugar en la Primera del club no tenía precio, no había guita que compre eso».
«Nosotros teníamos figuras como Chilavert y Perazzo pero en San Lorenzo no ganaron plata».
En cuanto a qué les aconsejaría a los juveniles surgidos de las divisiones inferiores, puntualizó: «Les diría que cuando entren a la cancha traten de dejar un poco de lado el profesionalismo y sean un poco amateurs».
«Hice las tres categorías de infantiles y tres de inferiores y nunca me bañé con agua caliente, batí récord».
«San Lorenzo es una mina que me engaño tres veces y la sigo queriendo: Me echó con Insúa después de salir campeón de la Sudamericana y me echó con Madelón después de poner el cuerpo al club que estaba hecho pedazos», expresó en referencia a sus pasos por el Ciclón como jugador y como ayudante de campo.
Por último, sobre la similitud que existe entre la camiseta actual alternativa y la que lucían Los Camboyanos, García manifestó: «Son lindos recuerdos, te trae a la cabeza un montón de cosas, hace que uno se ponga nostálgico. No me quedó ninguna camiseta, hemos jugado con camisetas cosidas, en ese partido contra Independiente se las tiramos a la gente».