MALAS DECISIONES

San Lorenzo se pareció más al equipo pasivo de las primeras fechas y lo pagó caro, aun teniendo varias situaciones de gol. 

IG @sanlorenzoquerido

Lo de ayer pide cirugía intermedia; mayor no, pero hay apellidos que confirman y agravan su floja actualidad. A veces el murmullo de la cancha se equivoca y potencia cosas injustas, pero con Cuello no hay forma de creer lo contrario. Lo único a favor que se le puede contar ayer es que la falta (faltita, que para mí no es penal) que encontró el VAR se lo hicieron a él, pero también falla una situación inmejorable en la misma escena. Repaso rápido del partido de Cuello en lo que importa y define cosas: Tripichio le mete un pase genial y define pifiado, hacia el final del primer tiempo le gana en la carrera a su marcador y no termina en nada la jugada, en la del penal falla en la paloma y, ya en la segunda parte, define mordido y débil con zurda un buen centro de Reali. En mi opinión, con los puntos “colchón” que logró el equipo, debe salir y probar Miguel con otra cosa. Incluir al colombiano Peralta (por físico puede fajarse lo mismo que el 28) de entrada a ver qué pasa, poner al Zorro, sumar un volante y que Reali sea segunda punta; probar. Mismo Cuello entrando desde el banco quizás rinda mejor. 

En el segundo espacio de cosas groseras que vi en cancha tengo que referirme a los dos últimos cambios de Russo. Quedó a las claras que salieron pésimo, pero hasta me gustaría conocer la explicación de qué podían darle al equipo dos jugadores que vienen jugando mal (Cerutti) o sin jugar (Muniain). Sobre todo porque Reali estaba jugando bien y cansado y todo es como Cerutti fresco. De entre los peores errores de Russo, pedir la renovación del 7. Vombergar, limitado para los controles y jugadas rápidas, preocupa más a los defensores que Muniain al lado del 5. De hecho, el 10 tocó dos pelotas con suerte para hacer pases de tres metros. 

Tercera cuestión que merece tomar una decisión: Pitu Herrera. Por más confianza y proyección que le quieran dar al chico, no hay forma alguna de suponer que puede dejar en el banco a Gastón Hernández. Simplemente no lq hay. Ayer Ávalos le ganó toda la tarde por arriba y armó muchas de las jugadas del Rojo. En el segundo gol, además, deja corto el bloqueo del centro y le deja la pelota servida a Loyola. Insisto, no le faltan condiciones y no ha tenido errores garrafales, pero a mi juicio le falta estatura o armarse más en el gimnasio para compensarlo. 

Cuarta cuestión. Sorprendente pasividad de todo el equipo para contrarrestar la propuesta de Independiente en el primer tiempo. Por el lado de Báez venían siempre libres con el avance libre de Lomonaco y un interior que se desprendía. Herrera, el lateral, la pasó mal con el colombiano de CAI, mal partido del marcador de punta. La jugada que calcula mal el pique de la pelota es semi amateur. Parecido a lo de su homónimo: tiene condiciones, sí, pero es muy pibe. Volviendo al San Lorenzo livianito de las coberturas de ayer: Irala, que levantó en el complemento, acompaña al autor del gol y lo mira. En el segundo tampoco llega a cerrar al que remata. Para peor, las dos jugada se inician en dos malas acciones propias: Tripichio le erra con zurda sobre el lateral de la platea sur y en la del 2-1 era una contra de San Lorenzo en la que no se entienden Vombergar y Peralta. En el final de las fallas mejorables: Gill se pasa en su punto de tracción en el 1-0 y tiene una débil respuesta en el 2-1. De la misma manera que elogiamos sus grandes atajadas (de hecho hay un tapadón a un cabezazo de Ávalos en el PT), se puede marcar también que le cuesta mucho salir. 

RS FOTOS

Para terminar, retomando el tema decisiones: Reali no puede salir del equipo por su capacidad de desequilibrio individual y buenas aptitudes para la pelota parada. El córner que pateó Cerutti fue un pañal cagado, con perdón de la expresión: una pelota llovida y sin fuerza que ayuda a los defensores rivales y perjudica a los que buscan el gol. 

Hay poco material para experimentar, es cierto. Ahora bien, algunas mezclas que propone el cuerpo técnico se ven raras vistas desde afuera. A seguir, equipo en formación.