TODO EN CONTRA

Punteo rápido de la cantidad de cosas que atentan contra la Liga Profesional de Fútbol y todo lo que la rodea. 

Obviamente no vine a defender a La Liga argentina ni mucho menos, el plan es, apenas, hacer un rápido listado de las cosas mal hechas, propias o impuestas, que no hacen más que dificultar la tarea de los actores a todo nivel. En la bolsa de maldad que nos tiene presos, El Bambino bien podría decir que es una perinola diabólica en la que “todos pierden” y no estaría nada errado. Pensemos en los DT, los jugadores, los hinchas, los clubes… Fundamentalmente, siempre, pensemos. 

¿Cuál es el motivo para que este 2025 haya empezado tan dinamitado de fechas entre semana..? ¿Acaso el Mundial de Clubes a estrenar? Pues, amigos de la FIFA, paren un poco con la cuenta corriente. La Champions League, ícono de trofeo bien hecho y competición, ya es una ensalada rara que tendrá su final en un país árabe. Nada que ver. En Argentina ya habíamos superado la ridiculez de parar el torneo, que ya de por sí es una payasada con sus 30 equipos, por la fechas FIFA en las que participaban 4 de casi 600 jugadores. ¿Y los libros de pases? Claro, no cierran nunca. Total caos. 

Los jugadores ya se han quejado de la cantidad de partidos que deben jugar por temporada sin el adecuado descanso, con total razón. Y con estos torneos a toda velocidad, una lesión (pensemos en el caso Muniain) te deja afuera de la mitad de una fase. No tiene sentido. Es injusto. Torneos atrás se hizo una estadística contundente referida a la cantidad de roturas de ligamentos del fútbol local. Y si uno lo proyecta a la carrera entera del jugador… ¿Sabemos en cuánto la acorta o pone en jaque? Claro, no hay casuística. En el afán de vender publicidad y contratos de televisión o stream, todo vale. 

En este sentido, los medios sacan tajada: abono acá, pay per view allá, aplicación de teléfono, membresía y las pelotas. ¿Y los árbitros? Uno peor que el otro, por malos y chorros. Es tan evidente todo, tan efímero que son un desastre y nadie los para; porque no hay tantos y se caen los partidos de los estantes. Entre Beligoy y Tapia están destruyendo el fútbol argentino. La Liga de los Campeones del Mundo es una bosta: Aldosivi ascendió y perdió todos los partidos, Sarmiento da pena y podría seguir. ¿Y el Fair Play financiero? Boca y River tienen arcas llenas por el Mundial ese y entonces… es más desparejo de lo que era. ¿En eso no repararon? En Primera Nacional hay 36 equipos, otra porquería. Con la lupa de hace 20 años, los últimos 6 de los 66 equipos que se amontonan entre las dos categorías jugarían en la C..! 20 en primera, 20 en el Nacional, 20 en Primera B y llegamos a los 6 de la C. En el interior y otros municipios, todos contentos. 

De los descensos que se suspenden y el cambio de reglas sobre la marcha mejor ni hablar porque me dan arcadas. Los técnicos firman contratos de un año con suerte y en 3 semanas están afuera porque ya perdieron 5 o 6 veces (Erviti está a nada de salir eyectado en Belgrano). Y eligió los refuerzos, pensó una pretemporada, qué sé yo, todo muy inviable. 

Finalmente, los hinchas no tienen ni tanta billetera ni tanta libertad para los horarios que se proponen. Para peor, en julio y agosto, después están 50 días sin partidos y se quejan los representantes y los que pelean el descenso. 

En mi opinión, si no se cortan los poderes totales y absurdos del presidente de AFA esto termina mal. Y para cerrar, luego de tantos factores alteradísimos, es muy evidente que los clubes peor administrados son los que más padecen todo este compendio de incoherencias. Lo que me lleva a pedir paciencia infinita con Russo y elenco.