Torrico debería ser menos importante

San Lorenzo logró su segundo triunfo consecutivo como local. Es la primera vez que ocurre en el año.

Una vez más quedó en evidencia que el Ciclón es un equipo cuando defiende y otro cuando ataca. San Lorenzo lastimó (y mucho) a Patronato mediante a los hermanos Romero, Herrera, Bruno Pitton y uno de los protagonistas de la tarde: Adolfo Gaich.

Ángel Romero se adueñó de la banda izquierda, volviendo loco a Marín, que poco pudo hacer para pararlo. Por otro lado, Óscar hizo lo suyo por el centro de la cancha, logrando que tanto Briñone y Lemos intenten pararlo y así dejando abiertas las bandas para que Pitton y Herrera puedan sumarse a la ofensiva y lastimar con centros para el Tanque Gaich, autor de los dos goles azulgrana.

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A pesar de brillar en ataque, la defensa preocupó a los Cuervos ya que Diego Monarriz volvió a parar cinco jugadores en la última línea: Pitton, Coloccini, Gonzalo, Arias y Herrera. A pesar de contar con superioridad numérica cerca del arco de Torrico, cada ataque de la visita era muy peligrosa. El Ciclón sufrió 24 remates, de los cuales siete fueron al arco. Por otro lado, en las pelotas paradas San Lorenzo la pasó realmente mal ya que el rival cabeceó prácticamente toda pelota que cayó en el área del local.

Teniendo en cuenta que el equipo de Boedo defiende con cinco jugadores sumado al doble cinco en mitad de cancha, no debería haber demasiados problemas. Sin embargo, Torrico es el héroe (una vez más) de San Lorenzo y no debería ser tan importante para que el Ciclón logre quedarse con los tres puntos.

De no ser por la brillante actuación del Cóndor que hizo recordar al arquero que fue clave en la obtención del torneo local 2013 y la Copa Libertadores 2014, el resultado hubiese sido diferente. Además, el mendocino dio una seguridad que ni Navarro ni Monetti pudieron dar en su momento.